Desde la crisis sanitaria el teletrabajo se ha convertido en una forma de vida, pero, ¿sabéis desconectar del teletrabajo? ¿Podéis separar la vida profesional de la personal?

Muchas personas tienen grandes problemas para marcar ese punto de corte entre el trabajo y la vida familiar. Mantenerse “siempre conectado” es algo que no pueden evitar o no saben gestionar: revisan el email de empresa, a cualquier hora y en cualquier momento, atienden asuntos después de “finalizar” la jornada… Es que, además, estas tareas pueden hacerse desde el teléfono móvil sin necesidad de tener acceso a un ordenador, siendo así imposible desconectar del trabajo. Todo esto desencadena, en muchas ocasiones, en problemas de sueño, ansiedad e incluso depresión.

A la dificultad de no saber desconectar del teletrabajo se suma las restricciones de movilidad que sufrimos por la Covid-19. En época de vacaciones no poder viajar para descansar, disfrutar de la vida, y escapar de la rutina como se ha hecho siempre, hace que desconectar del trabajo sea misión imposible o casi imposible.

No demos todo por perdido. Os dejamos cinco consejos para saber desconectar del teletrabajo a diario, y especialmente en vacaciones:

  1. Fijar horarios. La posibilidad de teletrabajar puede facilitar un horario flexible, pero aún así hay que marcar horarios. Establecer un principio y un fin, incluso el tiempo de descanso igual que se haría en el puesto de trabajo presencial.
  2. Cumplir tareas. Si hacéis una lista con objetivos diarios, y se cumplen, será una buena manera de no pensar en lo que ha quedado pendiente.
  3. Espacio de trabajo adecuado. Hay que tener un lugar específico de trabajo, con suficiente luz, que se pueda ventilar y sea cómodo. Sin distracciones ni ruidos molestos.
  4. Asearse y vestirse. Parece algo obvio, pero no lo es. La comodidad de trabajar en casa no quiere decir que no haya que peinarse o quitarse el pijama. Hay que tener actitud de trabajo y cuidado personal. Y una vez finalizada la jornada, un cambio de look será suficiente para desconectar del teletrabajo.
  5. Derecho a la desconexión. El Parlamento Europeo recoge como un derecho fundamental la libertad del empleado a responder llamadas, mensajes, emails, etcétera, sólo durante su jornada laboral. ¿Necesitáis más razones para respetar los horarios de los compañeros y los vuestros propios?

Con estos consejos será más fácil desconectar del teletrabajo, llevar mejor vida e incluso evitar problemas de salud.

Además, si queréis tener una relación laboral perfecta os aconsejamos leer este post, sobre la comunicación asertiva. Muy útil para ser mejores profesionales y mejores personas.

¿Queréis compartir algún truco o consejo más? Estaremos encantados de conocerlos.