La comunicación asertiva nos ayuda a ser mejores profesionales y mejores personas. Pero, ¿sabemos cómo llevarla a cabo?

La comunicación asertiva es fundamental no sólo en nuestra vida personal sino también en la profesional. Siempre se ha dicho que en el punto medio está la virtud, y en este caso ocurre igual. Hay que evitar caer en una comunicación pasiva, aquella en la que directamente se opta por no expresar una opinión, o en una comunicación agresiva basada en los reproches y que genera conflicto. Ser asertivo es tener la capacidad de transmitir un mensaje, dar una opinión sin dañar o perjudicar al receptor o interlocutor. Comunicar de forma asertiva es comunicar con madurez, respeto y sinceridad.

¿Sabías que la comunicación asertiva es una de las habilidades clave en los profesionales del futuro? Estudios recientes realizados a directivos y presidentes de diferentes organizaciones la incluyen como una habilidad blanda (soft skills) muy importante en sus empleados. La comunicación asertiva ha pasado a ser una competencia fundamental y muy valorada en el ámbito laboral.

En una agencia de comunicación como Presscode saber comunicar forma parte del ADN de la empresa. Para nosotros la comunicación asertiva se ha convertido en una habilidad que hemos de practicar a diario, no sólo con los compañeros, sino con los clientes. Con estos últimos puede resultar más complicado ser asertivos porque esa falta de confianza, en ocasiones, lleva a pensar que no es posible dar una opinión y puede incluso frenarnos. Pero nuestra labor como asesores de comunicación es ser sinceros y aprender a dar nuestra opinión de manera responsable y educada.

Ha quedado claro que la comunicación asertiva es importante para el éxito laboral, pero ¿conoces las claves para ponerla en práctica? Compartimos cinco consejos para comunicar de forma asertiva:

  1. Mensajes claros. Sé directo, no andes con rodeos. En la sencillez radica el éxito por eso hay que ser muy claros en lo que queremos decir. Ser breves es, además, una manera de captar la atención de tu interlocutor. Si desviamos la conversación saltando de una idea a otra es muy difícil que nuestro mensaje llegue con claridad, algo imprescindible en la comunicación asertiva.
  2. Cuida el lenguaje verbal y no verbal. Ya hemos hablado del mensaje, pero la forma de decirlo es fundamental. Tiene que existir una coherencia en lo que dices y en cómo lo dices. En la comunicación asertiva es muy importante cuidar el tono, los gestos, porque también comunican. Practicar la conversación antes de tenerla puede ser, en ocasiones, una buena opción.
  3. Escucha. Alguna vez habrás leído la diferencia entre oír y escuchar. Existe. Escuchar lleva consigo una atención especial, un interés en aquello que están contando. Pon interés, respeta los tiempos, deja hablar y no interrumpas. Es una muestra de respeto y de que te tomas en serio esa conversación, ese problema o situación.
  4. Empatiza. Tener la capacidad para ponerse en el lugar del otro es clave para una comunicación asertiva. Eso sí, nuestro consejo es que seas crítico primero contigo mismo. En este punto es importante señalar que ser empático no supone estar siempre de acuerdo con nuestro receptor. Precisamente cuando no se está de acuerdo la persona empática es capaz de transmitir a su receptor su interés, y trasladar su desacuerdo con honestidad y respeto. La comunicación asertiva está repleta de tacto, mucho tacto.
  5. Aprende a decir que no. Qué difícil resulta muchas veces decir que no, pero qué necesario es. Esto, que puede parecer fundamental en la vida personal, en el ámbito profesional también lo es. Se trata de poner límites y saber decir que no muchas veces a proyectos o situaciones que no encajan por el motivo que sea. En ocasiones, por falta de confianza o por no querer ser maleducados, decimos que sí, cuando queremos decir no. Es muy importante en la comunicación asertiva dar este paso porque estar en desacuerdo no significa que no se pueda opinar diferente. Se puede, solo hay que decirlo con tacto, sinceridad y respeto.

Parece fácil, pero no lo es… ¡en absoluto! Nosotros lo trabajamos cada día, para seguir aprendiendo y sintiéndonos cada vez más cómodos con una correcta comunicación asertiva. Pero el mundo es de los valientes, así que ¿a qué esperas para empezar tú?