Doctor en Periodismo y profesor de comunicación en la Universidad Complutense de MadridESIC Business & Markeeting School, Arturo Gómez Quijano es además, desde hace años, coordinador de distintos cursos de comunicación, como el posgrado de Gabinetes de Comunicación y Redes Sociales de la UCM. Autor de varios títulos sobre comunicación, combina sus conocimientos con sus experiencias en el aula, manteniendo siempre los ojos abiertos al mundo; de hecho, su último libro “Manual urgente de periodismo en tiempos de redes sociales“, así lo demuestra. Valorado y apreciado por sus alumnos, lleva sus clases más allá, aportando continuidad a través de las redes y acortando distancias entre los estudiantes y los profesionales.

Arturo Gómez Quijano

Arturo Gómez Quijano

Poco antes de la crisis del COVID-19 tuvimos la oportunidad de preguntarle su opinión sobre la situación de la comunicación en el mundo, y esto fue lo que nos respondió. Un pequeño recuerdo de la era anterior a la nueva normalidad.

Siendo usted profesor de universidad, ¿cómo enseñar a comunicarse? 

Todos venimos de serie con una caja de herramientas sofisticadas para comunicarnos. El problema es que no trae un manual de instrucciones. Hay algunas herramientas que sabemos utilizar de manera innata, como la comunicación no verbal, y otras que tenemos que aprender, como la verbal.

La comunicación es una técnica y como tal se puede aprender y practicar.

En la escuela, instituto y en la universidad españoles hasta hace muy poco no enseñábamos a comunicar. Ahora somos conscientes de que es la habilidad clave para relacionarnos con nuestro entorno y estamos empezando a incorporarla. Algo muy útil y siempre relacionado con la universidad y la comunicación es el teatro. Es una base magnífica para comunicar de manera eficaz.

Los alumnos de ahora tienen mucho más acceso a la información que hace unos años, pero ¿usan bien esa información? ¿Saben explotar las herramientas que tienen a su alcance?
Manual urgente de periodismo en tiempos de redes sociales

Las redes sociales ¿han cambiado el periodismo?

Sí. Han nacido con esta herramienta en la mano. Hoy los estudiantes tienen a un clic todo el conocimiento explícito de la Humanidad. Pero saber usarlo es otra cosa. Lleva mucho tiempo adquirir un “fondo de armario”, una cultura amplia que permita conectar unos conocimientos con otros. La herramienta está disponible, pero saber qué buscar y en dónde buscar es otra cosa. Hay que aprenderlo. Quizá en esto las generaciones mayores tenemos más ventaja en el uso de las herramientas. En la universidad, mis alumnos tienen siempre conectados sus dispositivos y constantemente les invito a hacer búsquedas como parte del desarrollo normal de la clase.

Los alumnos de hoy no tienen hambre, y eso es una desventaja.

¿En qué están más preparados los alumnos de hoy?

Los alumnos de hoy están mucho mejor preparados en multitud de ámbitos. Han tenido una educación mucho más abierta. Han nacido en una sociedad mucho más tolerante y horizontal. Disponen de tecnología en todas las áreas, que le facilitan enormemente la vida. Sus horizontes son mucho más globales, han viajado, han estudiado fuera, saben inglés y tienen relaciones y conocimientos en otros países.

Dicho todo esto tienen una gran desventaja: los alumnos de hoy no tienen hambre. Están saciados, satisfechos, obesos de todo. Nuestra generación a su edad tenía muchas carencias. Esa hambre era un motorcito que nos empujaba constantemente a esforzarnos por conseguir cosas que, en principio, no teníamos disponibles. Hoy los estudiantes que quieran destacar tienen que generar esa hambre artificialmente, buscar motores que les impulsen a superar sus circunstancias de partida.

En su opinión ¿Cómo han cambiado las redes sociales la comunicación? ¿Y en la comunicación corporativa o de organizaciones?

Desde mi punto de vista el cambio no son las redes sociales. El auténtico cambio empieza el 9 de enero de 2007 cuando Steve Jobs presenta el iPhone y fija el estándar de un aparato que vamos a poder tener cada uno de nosotros y que nos va a conectar con casi todo el resto de seres humanos y con todo el depósito de conocimiento de nuestra civilización. Hoy estamos en el año 13 después de Jobs, en el principio de los cambios que nunca nos pudimos imaginar y que están por llegar. No han cambiado solo la comunicación personal, profesional o empresarial. Han cambiado o cambiarán todos los modelos de negocio y de relación en nuestra sociedad. Como dice Juan Luis González, compañero profesor en ESIC: “¿Dónde está el Uber que transformará tu negocio?”

¿Qué cree que nunca dejará de existir en el mundo de la comunicación?  ¿Qué técnica o herramienta tradicional nunca cambiará?

Siempre existirá el otro, que es donde empieza la comunicación.

Siempre será fundamental escuchar al otro y entender qué quiere, qué necesita, qué le preocupa.

Siempre será importante dar a conocer ideas o conceptos, o transmitir una imagen determinada, o promover cambios en el comportamiento.

Siempre deberemos aportar un contexto, en el que queremos que se entienda lo que queremos comunicar.

Siempre existirán canales para conectar con el otro.

Siempre será necesario compartir valor con él.

Siempre nuestros mensajes tendrán que ser atractivos y relevantes para nuestras audiencias.

Siempre será imprescindible la unidad en nuestra comunicación, con una sola idea bien estructurada, con un mensaje repetido y adaptado a cada formato, con una conducta coherente con nuestro discurso.

Siempre será esencial contar buenas historias, manteniendo la atención mediante la tensión en el relato.

Cambiarán las herramientas, las acciones, los canales, los mensajes. Pero las claves de la buena comunicación nunca cambiarán.

¿Hacia dónde va el profesional del futuro?

El profesional del futuro no sé como será. Nunca se me ha dado bien la futurología. Pero sí tengo algunas ideas sobre el profesional del presente.

En mi opinión, una de sus cualidades fundamentales es la anticipación, que exige planificar el futuro que quiere y diseñar el camino que le lleva a él. Es imprescindible conocer la dirección antes de hacer grandes esfuerzos. Hacer muchas cosas sin una dirección clara no sirve para nada.

Una vez definido el lugar hacia el que vamos es clave tener iniciativa. Este mundo ofrece muchas posibilidades, pero solo las aprovechan quienes tienen iniciativa.

Otra característica de los buenos profesionales presentes es la deportividad. Que supone que tienes que ser competitivo y para ello has de tener buenos entrenadores y trabajar duro. Rafa Nadal entrena 5,25 horas por cada hora de competición. No es un súper dotado, se hace súper dotado cada día. Competitivo contigo mismo. Tú-hoy eres mejor que tú-ayer.

Una cualidad que he visto en buenos profesionales es la humildad. Es una actitud que te permite aprender siempre. Un profesional no es alguien que lo sabe todo. Es alguien capaz de crecer, de aprender, de seguir desarrollándose.

El profesional de hoy ha de estar conectado y esto no solo exige un dominio profesional de la tecnología disponible, sino que requiere habilidades de relación potentes que le permita trabajar y colaborar con otros en red y crear sus propias redes.

En definitiva, un profesional hoy tiene que aportar valor siempre y en todos los ámbitos en los que interactúa y ser capaz de darle visibilidad a ese valor. Tiene que promocionar de manera potente y efectiva su marca personal. “No importa lo bueno que seas si nadie lo sabe”. Desde Maquiavelo sabemos que tenemos que cuidar nuestra imagen porque es lo que todos ven.

Entrevista realizada por Álvaro Serrano. Puede leer más entrevistas de este autor aquí.