Por qué el PR Value y el AD Value siguen importando

En comunicación hay una pregunta que siempre acaba apareciendo: “¿esto cuánto vale?”. No hay una respuesta fácil, pero métricas como PR Value y AD Value siguen siendo formas útiles de acercarse a ella.
No son métricas nuevas ni infalibles, pero continúan formando parte de prácticamente todos los informes, y ayudan a ordenar el impacto y a explicarlo de manera clara.

¿Qué significan estas métricas?

Para entender por qué siguen siendo relevantes, primero hay que tener claro qué mide cada una.
  • El PR Value intenta poner en valor a una aparición en medios conseguida de forma orgánica. Es decir, cuánto vale que hablen de una marca de forma orgánica, sin inversión publicitaria directa.
  • El Ad Value, en cambio, traduce esa misma visibilidad a términos económicos, calculando cuánto costaría conseguir ese espacio si se tratara de publicidad pagada.
En otras palabras, uno mide el impacto ganado y el otro lo convierte en una en una equivalencia económica que resulta más fácil de interpretar para perfiles no especializados en comunicación.

Poner números a algo que no siempre es tangible

Una de las grandes ventajas de estas métricas es que convierten algo abstracto en algo fácil de entender:
  • Traducen el trabajo de PR a dinero, creando un lenguaje común entre comunicación y negocio.
  • Permiten comparar resultados entre campañas o periodos, ofreciendo perspectiva sobre lo que funciona mejor.
  • Ayudan a visualizar el volumen de impacto, útil para equipos internos y para mostrar resultados a clientes.

Pero no explican toda la historia

El problema viene cuando se utilizan como única referencia. Ahí es cuando empiezan a fallar.
  • No diferencian si la cobertura ha sido positiva, negativa o neutra.
  • No tienen en cuenta el contexto ni la calidad del contenido: una mención breve no equivale a un reportaje completo.
  • No reflejan el engagement real, como clics, lecturas o interacciones de la audiencia.
  • Muchos cálculos se basan en fórmulas discutibles.
Por eso, cada vez más clientes cuestionan su fiabilidad cuando no van acompañadas de más datos.

¿Cómo se usan hoy en PR moderno?

Hoy en día no se trata de eliminarlas, sino de usarlas con cabeza. Siguen teniendo sentido como referencia económica, pero ya no deberían ser el centro de todo.
Lo habitual es mantener el PR Value y el Ad Value como referencia económica, pero complementarlos con métricas que expliquen realmente el impacto:
  • Alcance real de la publicación.
  • Engagement de la audiencia.
  • Calidad del medio y relevancia del mensaje.
  • Presencia y visibilidad de la marca.
  • KPIs digitales.
Al final, lo importante no es solo cuánto impacto hay, sino qué tipo de impacto es.
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